Aprender Salud
Cannabis para los dolores: 5 conceptos clave
Su recomendación circula entre los pacientes con distintas afecciones pero ¿qué se sabe sobre el fármaco, su origen y su confiabilidad?
“El principal lugar donde se prescribe el cannabis es en la peluquería, en el barcito, en la fila del banco. Cuando los adultos se juntaban, antes del COVID, y decían yo tomo cannabis para el dolor, eso es explosivo. Se expande rápidamente. Esta droga hoy compite a la par de los antiinflamatorios”.
Así comienza su relato el Dr. Eduardo Stonski, Jefe del Área Evaluación del Dolor, a quien entrevistamos para elaborar un material especialmente dirigido a los adultos mayores que hoy consumen cannabis o están interesados en probarlo con fines terapéuticos, para mitigar dolores o mejorar síntomas.
Buscando aclarar el tema destacamos lo que es imprescindible conocer y los alentamos a llevar este tema a su próxima consulta con su médico de confianza.
Primer concepto: El origen y la “trazabilidad” del fármaco
El tema cannabis en adulto mayor tiene múltiples aristas, una de las más importantes es que en nuestro país no tenemos un conocimiento científico y probado de lo que se vende.
“Argentina no dispone de un fármaco trazable, ni con selección genética de la planta, ni con una exacta concentración. Trazabilidad es la característica por la cual un medicamento, puede ser seguido minuciosamente y expuesto a todos los controles de calidad para poder asegurar que el fármaco que uno busca es puro, es estable y es efectivo en el paciente”, comienza señalando.
Sumado a esto, en Argentina no tenemos en el mercado un lugar donde ir a buscar un fármaco que diga “cannabis” en la farmacia: “En el exterior sí hay fármacos cannábicos que pueden ser utilizados en determinadas patologías. Muchos pacientes que tienen hijos viviendo en otros países buscan el modo de conseguirlo y lo traen”, completa.
El uso de cannabis es un tema mayor, para conversar con su médico de confianza.
Segundo concepto: La indicación puntual del cannabis
Actualmente, a nivel internacional, el cannabis tiene solo indicación puntual en el tratamiento de un pequeñísimo nicho que es la epilepsia refractaria de los niños, también se indica en cuidados paliativos, en pacientes oncológicos.
“La problemática es que al no tener droga trazable se vuelca a un mercado paralelo en el cual nosotros no tenemos la más mínima idea de qué constitución tiene. Y esto es un verdadero peligro para el paciente inmunodeprimido.”
Adulto mayor + dolores crónicos = un blanco para la venta. “Más del 65% de los adultos mayores tienen dolores crónicos y esto propicia el consumo de cannabis, al punto de que, hoy en día, están empatando a los antiinflamatorios y a otros medicamentos para el dolor”, subraya el Dr. Stonski.
¿Qué tipo de dolor estamos tratando con cannabis? “Al ser un fármaco polimodal o multimodal en su vía de acción puede estar actuando sobre síntomas aledaños al dolor y al sufrimiento, más relacionados con la calidad de vida, que con el dolor propiamente. Vale recordar que esta droga tiene un doble componente, es analgésico (CBD) y psicomimético (THC)”.
“El cannabis es utilizado en una forma muy amplia y muy difundida por sobre el mostrador, de boca en boca de un conocido, etc.”
Tercer concepto: Los efectos adversos
Los efectos adversos hablan de la fragilidad del paciente y hablan de la fragilidad del fármaco, cuyo origen suele ser desconocido. El Dr. Stonski lo explica con ejemplos.
“Si yo tengo una paciente con un deterioro cognitivo leve que toma cannabis con componente THC le puede generar gran confusión y alteraciones en la conciencia. O si yo tengo un paciente que tiene gastritis, por ejemplo, y su fármaco trae residuo alcohólico o aceitoso pueden llegar a generarle gastritis. Los efectos adversos pueden ser muy serios.”
Cuarto concepto: Parar y “recalcular” con el médico
“Nosotros recomendamos -básicamente- que en el adulto mayor lo primero que tiene que hacer cuando está recibiendo cualquier fármaco para el dolor o para su tratamiento crónico es establecer la terapéutica conocida como la teoría del GPS: cuando te perdiste, parás y recalculás. El médico evalúa si realmente tiene indicación, tiene una patología que puede tratarse y tiene el fármaco.”
“Si un paciente es frágil, digamos siempre stop y revaluar. Y si es un paciente robusto también hacemos el stop y vemos ahí la utilidad clínica, si le hace o no le hace y si tiene más poder o es más efectivo que 30 mg de codeína, por ejemplo. Pero siempre y cuando tengamos la droga trazable (releer el primer concepto clave)”, explica.
“A muchos pacientes les resulta un efecto beneficioso para el dolor de rodilla, por ejemplo, o el dolor de hombro, pero tienen efectos adversos.”
Quinto concepto: El desafío para los profesionales
Este creciente uso del cannabis motivó una estrategia activa desde los médicos, que asumieron el desafío de investigar para conocer mejor qué acciones tomar ante sus pacientes.
“Hemos hecho un trabajo en noviembre de 2016 en el cual en nuestro grupo de dolor que atiende pacientes mayores juntó a cien pacientes que venían a la consulta durante una semana y preguntamos si utilizaban o no cannabis, si habían pensado o no en el cannabis y si lo estaban usando”, rememora el Dr. Stonski.
Vimos el enorme uso indiscriminado de cannabis de origen incierto. “82% de los casos de los pacientes que no conocíamos y que concurrían por dolor osteo-mio-articular degenerativo usaban o habían pensado utilizarlo. Obviamente no era la indicación y además no era un fármaco seguro, entonces ahí decíamos cannabis no.”
Distinto fue el caso de pacientes oncológicos. “Habían estado bien medicados con opioides y lograban mejorar su apetito, su ánimo y no tenían efectos adversos. Entonces, a pesar de la fragilidad, decíamos cannabis si, pero no teníamos la droga”, completa.
“Este impacto nos hizo agregar en nuestras historias clínicas una pregunta de rutina dentro de la evaluación longitudinal de todos los pacientes sobre si probaban o no cannabis porque fue absolutamente prevalente y hoy día también lo seguimos haciendo”, concluye..
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Contenido educativo para pacientes, basado en los conceptos provistos por los profesionales, elaborado por el Área de Educación para la Salud, Hospital Italiano de Bs. As. Este contenido es de índole general y no reemplaza las indicaciones particulares de los profesionales.