lectores escriben
Aprender Salud

Lectores Escriben: Adultos mayores: ¿Mala memoria o mala concentración?

Margarita Schultz reflexiona sobre esta frecuente situación y propone indagar en su origen para poder “encontrarle la vuelta” y estar mejor.

¿Por qué es tan difícil, a veces, concentrar la conciencia en una actividad presente?¿Dónde se sitúa nuestra conciencia de adultos mayores? ¿En el pasado, en el presente, en el futuro? ¿Rememorando… concentrados en el ahora, proyectando? Lo siguiente es saber si es bueno integrar esos tiempos o es mejor dedicarse a uno de ellos, aunque sea en menoscabo de los demás…

Conocemos esto: olvidar aquello a lo cual solemos estar dedicados … ¿Son olvidos? Podría tratarse de hábitos que ya no funcionan, o se debilitan. Por ejemplo, no recoger las llaves antes de salir de casa, no saludar a alguien querido en el día de su cumpleaños, no apagar el gas al abandonar la cocina, y así en adelante… Muchas veces esos fallos no corresponden a deterioros originados por la edad. ¿A qué se deben tales olvidos? 

Interviene aquí, de alguna manera, la noción de ‘tiempo’; que conviene indagar … Para buscar respuestas, cabe pensar que la mala memoria es mala concentración en lo que se está haciendo (sea con la mente y/o con el cuerpo). … La concentración es una actividad en presente, es un fenómeno del ‘ahora’. Con todo, una concentración deficiente suele conducir a un registro y posterior rememoración también deficientes. ¿Será ese el origen de la mala memoria…?

Muchas actividades exigen concentrarse en el presente y dejar de volcarse de modo insistente hacia el pasado o el futuro; ¿Por qué? Porque es en el ahora, al estar ‘presentes’, cuando la atención debería funcionar al máximo. Son ejemplos, precisamente los ejercicios para la memoria, las acciones de alta responsabilidad (como la de los controladores de tráfico aéreo), los deportes de exigencia (lo vimos en la ‘gimnasia artística’ en los Juegos Olímpicos de París 2024), entre muchas otras actividades. No resulta fácil mantener el esfuerzo que implica estar amarrados con la mente al aquí y al ahora. Pero la concentración, aunque difícil, brinda beneficios, uno de ellos es la eficacia, el buen resultado de la actividad.

Pero el fenómeno de la concentración ¿se produce solamente respecto de este momento presente? ¿No sucede, acaso, que nos concentramos, también, para rescatar algún recuerdo, para imaginar algo futuro? Pero hay diferencias: el presente exige atención continua.

Acercarse a la comprensión del tiempo humano, puede ser valioso en este caso … Aun cuando el tiempo fuese realmente una sucesión de instantes, inconexos entre sí –J. L. Borges dixit- la vivencia de la temporalidad nos instala en una sucesión continua; vivimos sumergidos en un agua-de-tiempo. 

Cuando escuchamos una melodía, ella no es tal, sino al ser advertida como secuencia de sonidos conectados. Escuchar música no es percibir sonidos en sucesivos instantes aislados, sino percibir sonidos enlazados por la conciencia. La melodía se construye en la relación del presente del sonido, con su pasado y hasta con su futuro (la anticipación al escuchar música conocida).

Entonces, ¿cómo enfocarse en un momento aislado?, ¿cómo evitar los consiguientes perjuicios de la falta de concentración? ¡Sin concentración falla la memoria, y sin memoria ¡falla la percepción de la estructura! El trabajo sería lograr comprometerse con el presente, sin llegar a excluir las otras dos formas del tiempo; esa es la atmósfera en la cual el tiempo respira… Si el tiempo se vive como un continuo, intentar concentrarse en el puro presente es de algún modo una ‘violencia’. Muchas actividades nos ponen frente a una encrucijada: lograr concentrarse en el presente, es una de ellas. 

¿Deberíamos detectar las prioridades de cada situación? Cuando nos proponemos estar en ‘meditación’, por ejemplo, se requiere coincidir con el presente; en cambio, al imaginar proyectos, o recordar algo del pasado compartido con otros viajamos en el tiempo… aun siendo estas acciones algo que se ejerce en el presente.  

Las/los mayores percibimos con más o menos claridad que la memoria de lo reciente pierde eficacia. Se habla de fallas de la ‘memoria inmediata’, frente a la memoria mediata o del pasado. ¿Qué función cumple la ‘concentración’ en el presente –este viviendo- para registrar y memorizar situaciones? 

En lugar de ‘deambular’ con la mente sobre multitud de estímulos, habría que poner el foco en una sola cosa, la actual, por demandante que sea… Así sería más fácil conservarla en la memoria, porque la vida cotidiana ¡nos exige conservar situaciones! Cuando logramos concentrarnos en lo que estamos haciendo -una cosa a la vez-, tenemos más oportunidades de recordarlo más tarde… 

Entonces… ¿mala memoria o mala concentración?

Margarita Schultz.
 


 “(…) no sé qué derecho tenemos a esa continuidad que es el tiempo (…)  (…) cada momento que vivimos existe, no su imaginario conjunto.”
Nueva refutación del tiempo. “Otras Inquisiciones”. 1952. EMECÉ. Buenos Aires. 

 

-

Aprender Salud, Contenidos educativos del Hospital Italiano de Bs. As. - Noviembre 2024