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Aprender Salud

El prequirúrgico, una instancia personalizada

Todas las intervenciones o estudios que necesiten anestesia implican una instancia previa, la evaluación prequirúrgica. ¿De qué se trata?

Ante la necesidad de una intervención quirúrgica de cualquier tipo o un estudio que implique anestesia -algunas tomografías videocolonoscopía, las embarazadas que reciben anestesia epidural- surge una instancia previa de mucha importancia: la evaluación prequirúrgica.

¿Es un análisis, un trámite? En realidad se trata de una parte inicial del procedimiento que se va a realizar ya que, de la información obtenida aquí, se determinarán y comunicarán al paciente los cuidados que va a recibir durante y después de la operación. Y eso no lo podemos saber si no lo conocemos bien.

La información recogida es comunicada al paciente de manera que conozca el por qué de los procedimientos a seguir.

La seguridad del paciente es lo fundamental. El principal objetivo es disminuir la posibilidad de complicaciones durante y después del procedimiento. Para ello se realiza tanto una evaluación del riesgo del procedimiento como del paciente (de acuerdo a su situación particular). A través de los datos obtenidos se decide si necesita cuidados especiales durante o después de la intervención, como internación en Unidad Coronaria o Terapia Intensiva. En ocasiones, procedimientos usualmente ambulatorios o de bajo riesgo necesitan ser realizados con internación en pacientes con condiciones clínicas particulares, de modo que reciban un mejor cuidado.

El cirujano o el médico clínico es quien decide que se lleve a cabo el procedimiento y por eso le solicita la evaluación prequirúrgica, porque sabe que es de mucha importancia para la intervención. El prequirúrgico lo realizan médicos de adultos y pediatras especializados en este tipo de evaluación.

Ante cirugías programadas. Es importante solicitar a su médico que lo envíe con tiempo al prequirúrgico ya que, en caso de recibir antiagregantes, éstos se suspenden una semana antes, lo que puede hacerle perder el turno para la operación o el estudio.

La evaluación prequirúrgica, “a la carta”
En el Hospital, esta instancia no es igual para todos, es decir que no tiene una duración determinada de antemano sino que varía de acuerdo a la condición del paciente, se dice que es “a la carta”. Es importante señalar que, como mínimo, implica entre dos y tres consultas, aunque puede prolongarse de ser necesario.  Comienza obteniendo el turno correspondiente en la Central de Turnos.

El día de la consulta con el médico clínico se abrirá la ficha de prequirúrgico, se analizarán los antecedentes del paciente a través de una entrevista y se solicitarán los estudios complementarios necesarios según la condición clínica del paciente y el tipo de procedimiento que va a recibir. Puede no pedir nada o bien varios análisis o estudios especiales como espirometría, electrocardiograma o, en algunos casos, consultas con otras especialidades como Cardiología, Diabetología o Hematología.

Es difícil predecir el tiempo que llevará seguir estos pasos, pero la molestia inicial se minimiza ante el beneficio que implica la previsión de cuidados especiales.

El cierre e integración de la información. Una vez completados los estudios pedidos, el médico anestesiólogo le informará al paciente los detalles del procedimiento anestésico, cómo se va a manejar con la medicación crónica (si debe o no suspenderla durante el procedimiento), cómo es el ayuno preoperatorio (de gran importancia ya que varía de acuerdo a la cirugía) y recibirá el consentimiento informado de anestesia para que lea en su casa y traiga firmado el día de la intervención. Además, se le indicarán los requisitos de higiene preoperatoria y, de ser necesaria, la profilaxis antibiótica. Por último, en caso de no estar inmunizado, se le indicará la vacuna antitetánica.


La videocolonoscopía y el prequirúrgico
En este estudio, la importancia de la evaluación prequirúrgica es fundamental para prevenir posibles complicaciones que pueden ser evitadas. Una prescripción de mucha importancia para los pacientes que vayan a realizarse este estudio es la ingesta del laxante y la necesidad de beber cuatro litros de líquidos en el día agregando azúcar y miel. Esto es así ya que, por un lado, el laxante provoca una diarrea que, en caso de no compensar con los cuatro litros, conduce inexorablemente a una deshidratación, con grandes riesgos de que baje su presión o incluso pueda llevar a complicaciones graves. Por otro lado, el azúcar y la miel evitan la posibilidad de padecer hambre y desarrollar una hipoglucemia.

Por otra parte, los laxantes también tienen contraindicaciones que pueden ser de gravedad y que pueden evitarse. De aquí la especial atención a esta instancia ante un estudio que, en sí mismo, no es complejo pero requiere una adecuada preparación para ser realizado con la mayor seguridad.

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Contenido educativo para pacientes, basado en los conceptos provistos por los profesionales de la Sección Pre Anestésica, Servicio de Anestesiología, elaborado por el Área de Educación para la Salud, Hospital Italiano de Bs. As. Este contenido es de índole general y no reemplaza las indicaciones particulares de los profesionales.